Segunda parte de este apasssionante artículo :P

 

5. Fabrica birra para un evento grande

Si eres afortunado, en algún punto de tu “carrera” cervecera, te pedirán que te encargues del suministro de cerveza de algún evento grande, una boda o algo por el estilo, que implicará fabricar un buen número de lotes.

La elaboración de varios lotes en poco tiempo puede presentar bastantes problemas. El conseguir encajar elaboración, trasiego y envasado de las birras de modo que siempre tengas fermentadores y maduradores disponibles para la siguiente elaboración puede tener su miga. Una idea puede ser elaborar las birras con una alta densidad (mayor que la de la birra prevista, y diluirla al embotellar o pasar a barril) para optimizar la producción. Otra posibilidad sería experimentar con “parti-gyle” o dividir un lote en dos para conseguir dos birras distintas a partir de una misma sesión de elaboración.

Observar la reacción del “populacho” con tu cerveza también puede ser divertido e instructivo. Lo normal es que te sorprenda la cantidad y variedad de pelajes de los que terminarán rondando tus cornis. Esta gente puede darte una buena información de tu producto, si te paras a escuchar lo que hablan.

Lógicamente, los bebedores de cerveza casuales no tendrán pajolera de la jerga cervecera, así que no esperes la misma información que te puede dar un catador experto. Sin embargo, ver qué birra le gusta más o menos, o qué corni cae antes, puede ser información de utilidad.

Hay quien recomienda elaborar una birra suavecita tipo “cream ale” para estos eventos, y así complacer a los bebedores de lager estándar. Yo no estoy de acuerdo con este enfoque, así no vas a impresionar a nadie. Fabrica el tipo de birra que a ti te gustan y que te salen bien, al fin y al cabo, por eso te han pedido que proporciones tú la cerveza.

6. Mira a ver lo que hacen “los otros”

La mayoría de los cerveceros se identifica como de extracto o de todo-grano. Si buscas un cambio de perspectiva, prueba a cambiar de lado.

Para los cerveceros de extracto, la elaboración de una cerveza todo-grano puede ayudar a desmitificar el proceso. Que tampoco es para tanto, vaya.

Igualmente, si eres un cervecero todo-grano, la fabricación de una cerveza de extracto puede abrirte los ojos al beneficio de un día de elaboración más rápido. Y, casi con toda seguridad, quedarás gratamente sorprendido por la calidad de la birra. Es más, incluso puede ser que llegues a reformular alguna de tus recetas como a partir de extracto.

7. Enséñale a alguien a hacer cerveza

Si realmente quieres entender de algo, trata de enseñárselo a alguien. Para enseñarle a un colega a hacer cerveza, lo primero que tendrás que hacer es organizarte tus ideas acerca del tema. Además, con suerte, alguna de las preguntas que te hagan te hará pensar. Cuando alguien no tiene ni idea de algo, las preguntas que hace pueden llevarte a ver las cosas desde un punto de vista inesperado, que te haga investigar aspectos que no se habrían ocurrido de otra manera.

8. Haz tu cerveza “marca de la casa”

Hay muchos cerveceros que tienen su propia birra “marca de la casa”. Esto es, una cerveza que el cervecero ha perfeccionado para satisfacer su gusto.

Tu cerveza “marca de la casa” puede ser una birra con algún ingrediente raro (punto nº2), o ser un tipo de birra de lo más normal, a tu gusto. Podría ser simplemente una APA con el equilibrio de variedades de lúpulo, sabor y amargor que más te satisfaga. O puede ser una combinación de estilos, como una Oktoberfest lupulizada en seco con Amarillo.

Más allá de obvio beneficio de hacer un birra que te guste, el proceso de obtener tu “cerveza de la casa” te puede empujar a mezclar, e incluso romper, las “normas” para conseguir lo que buscas. De este modo, descubrirás que normas son arbitrarias y cuales no.

9. Asóciate

Si ya te pone hacer birra tú solo, imagínate lo que sería estar rodeado de gente que comparta tu pasión. ACCE es un gran lugar para conseguir consejos y ayudas en la fabricación de cerveza, compartir las ideas y charlar interminablemente de cerveza, bebiendo cerveza casera, claro.

Indudablemente, la mejor y más intensa experiencia son las reuniones, tanto locales como la general anual. Pocos son los que han acudido y no han vuelto, o se han lamentado de no haberlo podido hacer. Un fin de semana completo entre cerveceros caseros (una gente muy maja con ganas de jarana) y cerveza casera es algo que vale la pena vivir.

10. Echa un vistazo hacia atrás

Puede ser muy interesante, ahora que estás pensando en colocar PIDS, HERMS, bombas, motores, electroválvulas  y demás ingenios tecnológicos, el echar la vista atrás, empezando por recordar la razón que te empujó a elaborar cerveza por primera vez.

¿Cuándo hiciste tu primer lote? Recuerda el proceso y el equipo, jeje ¿Qué receta o qué kit escogiste? ¿Y por qué? Otra cosa ¿Qué bebías tú en aquellos tiempos? ¿Y qué cerveza querías fabricar antes de oír hablar de los estilos? ¿O de cuál era el más fácil o difícil? ¿O fashion?

Si echas la vista atrás y miras tu libreta de notas (sí, hay que tener libreta) o rebuscas en tu memoria, descubrirás lo que has conseguido. Piensa en cómo reaccionarías tu mismo en el pasado (el día de la primera vez, por ejemplo) probando una birra de las que haces ahora…

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